fbpx

COMO CURAR TU PERMEABILIDAD INTESTINAL (LAS 4R)

  1. Inicio
  2. Farmacología
  3. COMO CURAR TU PERMEABILIDAD INTESTINAL (LAS 4R)

¿Qué tienen en común ciertos problemas de nuestra sociedad como las sensibilidades alimentarias, la artritisreumatoide, la ansiedad y la depresion? Todas estas afecciones se han asociado con un deterioro de la salud gastrointestinal.

Ya sea desde una dieta deficiente hasta un exceso de estrés, hay muchos factores pueden afectar negativamente la función digestiva, lo que potencialmente resulta en un aumento de la permeabilidad intestinal, inflamación sistémica y el desarrollo de ciertas condiciones de salud.

El protocolo 4R se puede utilizar para restaurar una salud digestiva óptima, lo que implica los cuatro pasos de Retirar, Reemplazar, Reinocular y Reparar (dependiendo del autor, el orden puede cambiar minimamente)

¿Qué es la permeabilidad intestinal?

El tracto intestinal es la mayor barrera física del cuerpo humano que tiene contacto con el exterior (la superficie del intestino es mucho mayor a la de la piel), es por ello nos protege de factores ambientales potencialmente dañinos que pasan a través del tracto digestivo, incluyendo toxinas, microorganismos patógenos y otros antígenos.

El revestimiento intestinal consiste en una sola capa de células epiteliales separadas por complejos proteicos conocidos como uniones estrechas (en ingles; tight junction). En un intestino sano, las uniones estrechas regulan la permeabilidad intestinal, permitiendo selectivamente el transporte de sustancias como agua, electrolitos y nutrientes de la luz intestinal (el espacio dentro de los intestinos) a través de la barrera intestinal, al tiempo que evitan la absorción de sustancias nocivas.

Sin embargo, ciertos factores ambientales pueden dañar a las uniones estrechas, lo que resulta en un aumento de la permeabilidad intestinal, también conocido como síndrome de hiperpermeabilidad intestinal o síndrome de intestino con fugas.

Las vías de permeabilidad intestinal se controlan a través de dos vías principales: transporte paracelular y transcelular. Los antígenos más grandes (microbios o los antígenos de la dieta), pueden atravesar la barrera epitelial por varias vías no exclusivas. Los antígenos pueden cruzar a través de la vía transcelular, que incluye la captación a través de las células M y la endocitosis. Las células caliciformes también pueden participar en el suministro de antígenos luminales a las células inmunitarias subyacentes a través de pasajes de antígenos asociados a células caliciformes. La vía paracelular está involucrada en el transporte de pequeñas moléculas, iones y solutos entre las células epiteliales. Las células epiteliales están conectadas y unidas por complejos de unión apical, que se componen de uniones estrechas, uniones adherentes y desmosomas. Las uniones estrechas se encuentran en la superficie más apical de la membrana lateral y regulan estrechamente la permeabilidad paracelular.

Los desencadenantes del aumento de la permeabilidad intestinal incluyen excesos dietéticos (grasas saturadas, alcohol…), deficiencias nutricionales (vitamina D, fibra…), estrés e infecciones (infección bacteriana por Helicobacter pylori…).

El aumento de la permeabilidad intestinal puede permitir que los antígenos crucen la mucosa intestinal hacia la circulación sistémica, lo que resulta en una respuesta inmunitaria e inflamación de bajo grado.

La hiperpermeabilidad intestinal se ha asociado con ciertas afecciones gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, así como ciertas afecciones autoinmunes, como la enfermedad celíaca, la diabetes tipo 1 y la artritis reumatoide.

¿Qué son las 4R?

Las 4R implican un protocolo de cuatro pasos utilizado para controlar las condiciones digestivas y apoyar la curación intestinal.

1. Retirar

El primer paso es eliminar los patógenos y otros desencadenantes inflamatorios, como el estrés y el consumo crónico de alcohol, asociados con un aumento de la permeabilidad intestinal.

Dirigido a patógenos puede implicar tratamiento con medicamentos farmacéuticos, antibióticos o suplementos herbales antimicrobianos. Los alimentos inflamatorios también deben eliminarse de la dieta, incluyendo:

  • Alcohol
  • Aditivos alimentarios (exceso de sal, algunos emulsionantes…)
  • Alimentos que ocasionen sensibilidades alimentarias, que se pueden identificar a través de la dieta de eliminación
  • Gluten
  • Algunos almidones refinados y incluso el azúcar
  • Ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans

2. Reemplazar

El segundo paso es reemplazar los alimentos inflamatorios con nutrientes dietéticos y alimentos que sanen el intestino para ayudar a reducir la inflamación y apoyar la salud digestiva. Los alimentos o nutrientes antiinflamatorios son:

  • Hierbas y especias antiinflamatorias (cúrcuma, romero, ajo…)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Alimentos ricos en fibra (la mayoría de verduras, frutas, frutos secos)
  • Setas
  • Alimentos con alto contenido en ácidos grasos omega-3 (a poder ser de origen marino)

Ciertos suplementos dietéticos también se pueden usar para apoyar la función digestiva, ayudando en la digestión y absorción de nutrientes dietéticos. Las enzimas digestivas ayudan a descomponer grasas, proteínas e hidratos de carbono y pueden beneficiar a personas con insuficiencia digestiva, intolerancias alimentarias (por ejemplo, intolerancia a la lactosa) o enfermedad celíaca.

El uso de suplementos de ácido biliar (ácidos biliares conjugados en formato de sal y con taurina) también pueden ayudar en la absorción de nutrientes emulsionando lípidos. Los ácidos biliares se han utilizado para tratar afecciones del hígado, de la vesícula biliar y del conducto biliar, además se ha demostrado que previenen la formación de cálculos biliares después de una cirugía bariátrica.

3. Reinocular

El tercer paso es restaurar la microbiota con bacterias beneficiosas. Se ha demostrado que la suplementación con ciertos probióticos mejora la composición de la microbiota al restaurar las especies de bacterias Bifidobacterium y Lactobacillus beneficiosas.

Los suplementos probióticos pueden mejorar la salud intestinal al mejorar la secreción de sustancias antiinflamatorias, apoyar la función inmune, mejorar la composición microbiana y reducir la permeabilidad intestinal.

Los probióticos también se encuentran en los alimentos fermentados, como el yogur, las verduras fermentadas, los productos de soja fermentados y la kombucha (té fermentado). Los probióticos en los alimentos se consideran transitorios, ya que no persisten en el tracto gastrointestinal humano.

4. Reparar

El paso final implica reparar el revestimiento intestinal con nutrientes específicos y hierbas medicinales que han demostrado disminuir la permeabilidad y la inflamación intestinal. Ejemplos de estos ingredientes incluyen:

  • Aloe vera
  • Goma de mascar de quios (Pistacia lentiscus-Anacardiaceae)
  • Regaliz desglicirricinado (DGL)
  • L-glutamina
  • Raíz de malvavisco (Althaea officinalis)
  • Ácidos grasos omega-3
  • Polifenoles, como la quercetina, el resveratrol o la curcumina
  • Vitamina D
  • Zinc

La conclusión

Muchos factores dietéticos y de estilo de vida pueden afectar negativamente la salud digestiva y contribuir a una serie de condiciones de salud. El objetivo de las 4R es minimizar los factores que pueden conducir a un aumento de la permeabilidad intestinal y la inflamación, así como introducir factores para ayudar a sanar su intestino y promover la salud intestinal.

Si eres una persona que cree que podría beneficiarse del protocolo 4R, hable con su profesional de la nutrición para obtener orientación y determinar que protocolo es mejor en su caso, ya que todo lo mencionado previamente es solo una guía genérica, no un protocolo personalizado.

Bibliografia

  • Al-Snafi, A. E. (2013). The pharmaceutical importance of Althaea officinalis and Althaea rosea: A review.International Journal of PharmTech Research, 5(3), 1378-1385.
  • Arrieta, M. C. et al. (2006). Alterations in intestinal permeability. Gut, 55(10), 1512–1520.
  • Azab, A. et al.  (2016). Anti-inflammatory activity of natural products. Molecules, 21(10), 1321.
  • Cândido, F. G.et al. (2018). Impact of dietary fat on gut microbiota and low-grade systemic inflammation: Mechanisms and clinical implications on obesity. International Journal of Food Sciences and Nutrition, 69(2), 125-143.
  • Clapp, M.et al. (2017). Gut microbiota’s effect on mental health: The gut-brain axis. Clinics and Practice, 7(4), 987.
  • De Santis, S. et al.  (2015). Nutritional keys for intestinal barrier modulation. Frontiers in Immunology, 6, 612.
  • Galipeau HJ. et al. . The complex task of measuring intestinal permeability in basic and clinical science. Neurogastroenterol Motil. 2016 Jul;28(7):957-65
  • Gecse, K. et al. (2012). Leaky gut in patients with diarrhea-predominant irritable bowel syndrome and inactive ulcerative colitis. Digestion, 85(1), 40–46.
  • Giugliano, D. et al.  (2006). The effects of diet on inflammation: Emphasis on the metabolic syndrome. Journal of the American College of Cardiology, 48(4), 677-685.
  • Guerreiro, C. S. et al.  (2018). Diet, microbiota, and gut permeability-The unknown triad in rheumatoid arthritis. Frontiers in Medicine, 5, 349.
  • Ianiro, G. et al. (2016). Digestive enzyme supplementation in gastrointestinal diseases. Current Drug Metabolism, 17(2), 187–193.
  • Morris, G. et al.  (2016). The role of microbiota and intestinal permeability in the pathophysiology of autoimmune and neuroimmune processes with an emphasis on inflammatory bowel disease type 1 diabetes and chronic fatigue syndrome. Current Pharmaceutical Design, 22(40).
  • Mu, Q.et al.. (2017). Leaky gut as a danger signal for autoimmune diseases.Frontiers in Immunology, 8.
  • Odenwald, M. et al. (2016). The intestinal epithelial barrier: A therapeutic target? Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, 14(1).
  • Peterson, C. T. et al. (2018). Prebiotic potential of herbal medicines used in digestive health and disease. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 24(7), 656–665.
  • Raveendra, K. R. et al. (2012). An extract of glycyrrhiza glabra (GutGard) alleviates symptoms of functional dyspepsia: A randomized, double-blind, placebo-controlled study. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2012, 216970.
  • Rezac, S. et al.  (2018). Fermented foods as a dietary source of live organisms. Frontiers in Microbiology, 9, 1785.
  • Sander, G. R. et al.  (2005). Rapid disruption of intestinal barrier function by gliadin involves altered expression of apical junctional proteins. FEBS Letters, 579(21).
  • Sartor, R. (2004). Therapeutic manipulation of the enteric microflora in inflammatory bowel diseases: Antibiotics, probiotics, and prebiotics. Gastroenterology, 126(6), 1620–1633.
  • Triantafyllidi, A. et al. (2015). Herbal and plant therapy in patients with inflammatory bowel disease. Annals of Gastroenterology, 28(2), 210–220.
  • Visser, J. et al. (2009). Tight junctions, intestinal permeability, and autoimmunity: Celiac disease and type 1 diabetes paradigms. Annals of the New York Academy of Sciences, 1165, 195–205.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú