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Hace una década este tipo de compuestos fueron la panacea dentro del campo del fitness. Se les atribuía todos los efectos de los esteroides anabólicos, pero sin sus efectos secundarios.

Sin embargo, la verdad era muy distinta, muchos consumidores sufrieron de graves efectos secundarios, muchos de ellos irreversibles.

En este articulo explicaré lo que realmente es una prohormona, daré ejemplos para que sea más fácil su entendimiento

En primer lugar, quiero hacer una distinción entre lo que comúnmente llamamos prohormonal como puede ser el tribulus terrestris, la maca o el acido D-aspartico; y los prohormonales a los que va referido este articulo.

Los primeros tienen datos contradictorios en base a su evidencia y sus efectos no repercutirán en valores suprafisiológicos de hormonas sexuales o en la inclusión de moléculas son similitudes estructurales a estas ultimas. Los segundos son moléculas esteroideas inactivas o en algunos casos activas, serán en los que me voy a basar en este articulo.

¿Qué es una prohormona realmente?

Las prohormonas son compuestos químicos sintéticos o naturales que son transformados por enzimas o acidos digestivos de nuestro organismo en compuestos hormonales activos, lo que en farmacología se conoce como “profármaco”, puesto que no hay que olvidar que los esteroides anabólicos son fármacos que deben ser recetados por un médico.

Para entender las modificaciones químicas que se producen, mirad el siguiente dibujo:

Imagen 1: Estructura molecular de la testosterona y la enumeración de sus Carbonos.

Además de la testosterona existen otras dos hormonas esteroideas androgénicas como son la nandrolona y la dihidrotestosterona (DHT), importantes para el sector de los prohormonales, ya que serán la base de su estructura..

Todo esto es importante porque la gran parte de las prohormonas son derivadas de estas 3 hormonas.

Las modificaciones químicas son casi siempre las mismas, de hecho, las 2 modificaciones mas importantes (en el carbono 3 y 17) surgieron a consecuencia de observar los propios intermediarios de la síntesis de estas hormonas de forma endógena, de este modo se utilizan las propias enzimas del cuerpo para activar a la prohormona.

Imagen 2: Ejemplo de actuación de un prohormonal natural de la testosterona

En la figura 2 se puede ver como el androstenodiol (uno de los precursores naturales de la testosterona) puede convertirse a testosterona gracias a la actividad del enzima 3ß-HSD que cambia el grupo hidroxilo del carbono 3 (-OH) por un grupo ceto (=O) ocasionando una modificación en la actividad de la molécula.

Este enzima junto a la 17ß-HSD son las principales involucradas de modificar los “prohormonales” comerciales a hormonas activas.

He representado la forma mas sencilla de transformación de una prohormona a un esteroide anabólico activo, no obstante, existen infinidad de alteraciones químicas derivadas de la propia industria farmacéutica para hacer estos prohormonales muy potentes y peligrosos.

También es importante mencionar que algunos de estos productos ya son esteroides activos como es el caso del famoso Superdrol, el cual es una versión sintética derivada del esteroide Masteron pero en una versión oral (17 alfa alquilatado), ocasionando efectos secundarios característicos y una gran hepatotoxicidad.

SI TIENES DUDAS

Pregunta a alguien cualificado que sepa interpretar la nomenclatura de los etiquetados (en la mayoría de los casos no cumplen las normas IUPAC). Ya que para ellos, leer el etiquetado y estos productos es muy sencillo y os podrán decir lo que realmente pone en la etiqueta ya que muchas veces son los propios productores, quienes colocan nomenclaturas antiguas o en desuso para la confusión de los clientes.

Por otro lado, tener especial cuidado la gente que compita y tenga que pasar test antidoping puesto que no seríais el primero en dar positivo en sustancias que ni ellos mismos saben que han consumido.

BIBLIOGRAFIA

  • AT Kicman. Pharmacology of anabolic steroids. British Journal of Pharmacology (2008) 154, 502–521
  • Van Eenoo P.; Delbeke F.T. Journal of steroid biochemistry and molecular biochemistry 2006; 101, 161-178
  • Levesque J.-F.; Templeton E.; Trimble L.; Berthelette C. Analytical chemistry 2005; 77,3.164-3. 172

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